Origen de los valores éticos

Los valores éticos son una parte esencial de la sociedad, un órgano importante que hace que lo demás funcione de una manera correcta.

Cualquier daño en estos podría ocasionar un desenvolvimiento erróneo en la sociedad, que es precisamente lo que le proporciona estabilidad al mundo en general. Así, poco a poco, se desataría un desastre.

Pero, ¿sabemos cuál es el origen de los valores éticos?

Existen muchas teorías

Como muchas fuentes de libros nos lo confirman, los valores nacieron de la filosofía, esta escuela que se dedica a estudiar todo lo que nos rodea, además de explicar el comportamiento humano de una forma adecuada. Es una ciencia realmente amplia.

Es por ello que no es de extrañar que existan muchas áreas de la filosofía que tenga diferentes teorías acerca del origen de los valores éticos.

Cada uno difiere de otro por diferentes motivos, especialmente porque entre estas diferencias se ve la inevitable evolución del ser humano y su pensamiento.

Origen de los valores éticos

Las teorías

Por un lado, tenemos al Marxismo, que es una de los exponentes de la filosofía más grandes que ha tenido el hombre. Este afirma que en realidad los valores éticos surgieron de las clases altas para poder dominar a las inferiores. Según esta teoría, los valores éticos, en realidad, tienen un origen que no puede estar más alejado de la ética.

En cambio, la teología piensa algo muy diferente. Los seguidores de esto afirman que los valores éticos tienen un origen divino, que un ser supremo, en este caso Dios, los designó. Es algo que, incluso, puede verse en la Biblia, pero no es algo en lo que todos estén de acuerdo.

La realidad de los valores éticos

Independientemente de cuál es el origen de estos valores, lo cierto es que fueron creados para algo: poder organizar a la sociedad, que en algún momento llegó a ser un desastre realmente grande.

Su objetivo es mantener a las personas alejadas de las malas acciones, especialmente cuando afectan a terceros.


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